El ruido es fuerte, las señales están ahí y los motores se empiezan a calentar. Checo Pérez suena con fuerza para convertirse en el piloto estelar del nuevo equipo Cadillac en la Fórmula 1, y aunque no hay anuncio oficial, las pistas ya no se pueden ignorar. El jefe del equipo, Graeme Lowdon, soltó elogios que dejaron todo en el aire… o más bien, en la parrilla de salida.
“Conozco a Checo, me cae muy bien… hemos estado hablando con muchos pilotos… Sin duda Checo es un piloto de talla mundial en Fórmula Uno”, dijo el directivo, sin ocultar que ya hubo charlas. También dejó claro que quieren lo mejor para el equipo y que están evaluando opciones, pero entre líneas, suena a que el volante tapatío está más que considerado.
La cosa no queda ahí. Desde el lunes, varios medios comenzaron a hablar de un arreglo ya cerrado entre Pérez y Cadillac, apuntando que el anuncio se vendría después del Gran Premio de Hungría, justo cuando la temporada llega a su punto medio. El dato bomba lo soltó autoevolution.com, que asegura que el fichaje sería millonario para ambas partes y que Carlos Slim estaría metido en la jugada. Un acuerdo potente, de esos que hacen historia.
Checo, lejos de bajarse del circuito, está afinando el regreso. Él mismo lo ha dicho: quiere un proyecto que lo motive, que le garantice competir en serio y que lo haga sentir pleno. Nada de relleno ni de figurar por figurar. Y Cadillac suena a ese tipo de proyecto. Nuevo, ambicioso y con hambre de rugir desde el arranque en 2026.
Si se concreta, el mexicano no solo será el piloto insignia del equipo. También se habla de que compartiría garaje con nombres como Valtteri Bottas o Mick Schumacher, quienes están sonando como posibles coequiperos. Una dupla explosiva, de experiencia y juventud, que pondría a Cadillac en la conversación desde el día uno.
Durante los meses fuera de las pistas, otros equipos como Alpine también se han acercado a Pérez. Pero Cadillac parece estar apostando fuerte, no solo por su talento, sino también por el impacto que Checo genera dentro y fuera del circuito.
El movimiento está cerca. Y si se da como lo están pintando, el regreso de Checo a la F1 será con todo: contrato top, respaldo financiero y una escudería lista para hacerlo volar.