Aryna Sabalenka volvió a demostrar por qué es la número uno del mundo en el Australian Open, al sellar su pase a la final con una victoria contundente por 6-2 y 6-3 frente a Elina Svitolina en el Rod Laver Arena. El duelo de semifinales, que se resolvió en apenas 1 hora y 17 minutos, dejó como resultado una nueva final para la bielorrusa, aunque el desarrollo del partido estuvo marcado por una situación poco habitual que captó la atención del público y de la transmisión televisiva.
El episodio ocurrió en los primeros compases del encuentro, cuando Sabalenka dominaba 2-1 en el marcador. Durante un intercambio breve, la jueza de silla Louise Azemar Engzell detuvo el punto y anunció “hindrance”, una sanción que se aplica cuando se considera que una jugadora ha generado una distracción. La decisión se basó en un grito de Sabalenka tras golpear la pelota, que la árbitra calificó como un sonido fuera de lo normal. La determinación otorgó el punto a Svitolina, quien tomó ventaja momentánea de 15-0 en su turno de saque.
El reglamento contempla que cualquier distracción causada por una jugadora, ya sea intencional o no, puede derivar en la pérdida del punto si el árbitro considera que hubo obstaculización. A pesar de la sanción, Svitolina no logró sostener su servicio en ese game y terminó cediendo el saque, lo que marcó el inicio del dominio de Sabalenka en el primer set, que concluyó 6-2.
Tras el partido, la líder del ranking mundial se refirió a la situación con sorpresa. “Nunca me había pasado algo así, especialmente con mi grito. Fue muy raro”, explicó, y reconoció que la decisión no fue de su agrado, aunque señaló que la impulsó a jugar con mayor agresividad. Sabalenka añadió que optó por no centrarse en un factor que no estaba bajo su control.
En lo estrictamente deportivo, el segundo set mantuvo la misma tendencia. Svitolina consiguió un quiebre en el inicio, el único que logró en todo el encuentro, pero la respuesta de la bielorrusa fue inmediata. Sabalenka recuperó terreno, quebró en dos ocasiones el servicio de la ucraniana y cerró el parcial por 6-3 para confirmar su clasificación a la final.
Al finalizar el partido, no hubo saludo en la red, una situación que se repite en los enfrentamientos entre tenistas ucranianas y jugadoras rusas o bielorrusas desde el inicio del conflicto bélico en Europa del Este. Sabalenka afirmó que respeta la decisión de su rival y que su único intercambio tras el punto final fue con el árbitro.
Svitolina, de 31 años y actual número 12 del ranking WTA, sumó así su sexta derrota frente a Sabalenka, a quien solo pudo vencer en una ocasión. La bielorrusa, de 27 años, disputará ahora la final ante la rusa Elena Rybakina, quinta del mundo, en busca de un nuevo título en Melbourne. Sabalenka ya cuenta con dos Australian Open (2023 y 2024) y dos US Open (2024 y 2025) entre sus 22 trofeos, y buscará ampliar su dominio en el primer Grand Slam de la temporada.