La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn confirmó que competirá en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, que inician esta semana, a pesar de haber sufrido una lesión severa en la rodilla izquierda tras un accidente ocurrido hace cuatro días. La atleta de 41 años enfrenta una rotura completa del ligamento cruzado anterior, contusiones óseas y daño meniscal, de acuerdo con la información médica confirmada por ella misma.
El accidente se produjo el viernes durante un descenso en Crans-Montana, Suiza, donde Vonn perdió el control y terminó impactando contra las redes de seguridad. Aunque logró esquiar hasta el final del recorrido, posteriormente fue trasladada en helicóptero para recibir atención especializada. Tras el diagnóstico, inició de inmediato un proceso intensivo de fisioterapia y consultas médicas.
Luego de tres días de tratamiento, Vonn volvió a esquiar el martes utilizando una rodillera de soporte. Tras esa sesión, aseguró que su rodilla se siente “estable” y “fuerte”, lo que la mantiene confiada en poder competir. “Haré todo lo que esté en mi poder para estar en la línea de salida”, afirmó, reiterando que, con la ayuda del soporte y al no presentar inflamación, se considera apta para competir el domingo en el descenso femenino.
La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno está programada para el viernes, mientras que la primera participación de Vonn será dos días después. Además del descenso, su agenda contempla el Super G y el nuevo evento combinado por equipos. La sesión oficial de entrenamiento para el descenso femenino se realizará el jueves, un paso clave antes de confirmar su participación definitiva en competencia.
Vonn reconoció que la lesión modificó el panorama deportivo con el que llegó a la cita olímpica. Señaló que sus posibilidades ya no son las mismas que antes del accidente, aunque enfatizó que mientras exista una opción, la intentará. Esta determinación se suma a una trayectoria marcada por regresos destacados.
La temporada pasada, Vonn volvió a competir a los 40 años tras casi seis años fuera del circuito. Con un implante parcial de titanio en la rodilla derecha, logró liderar el circuito de descenso con dos victorias y tres podios adicionales en cinco carreras. En total, incluyendo el Super G, disputó ocho pruebas de la Copa del Mundo y subió al podio en siete ocasiones, con un cuarto lugar como su resultado más bajo.
Las pruebas femeninas de esquí alpino en los Juegos se celebrarán en Cortina, una sede histórica para Vonn, donde ostenta el récord de la Copa del Mundo con 12 victorias. En su palmarés olímpico figuran tres medallas: oro en descenso y bronce en Super G en 2010, además de bronce en descenso en 2018.