El Estadio Azteca será escenario de un encuentro cargado de historia y figuras internacionales el próximo 19 de abril, cuando se dispute el partido de leyendas México-Brasil, un evento que reunirá a exseleccionados de ambos países y que tendrá como principales atractivos la presencia de Ronaldinho y Marcelo, dos referentes del futbol brasileño. Los boletos para este duelo conmemorativo estarán disponibles a partir de los 600 pesos, según informaron los organizadores.
El anuncio oficial del partido fue realizado este miércoles por Edmílson, campeón del mundo con Brasil en Corea-Japón 2002, y Pável Pardo, integrante de la Selección Mexicana que conquistó la Copa Confederaciones en 1999. Ambos exfutbolistas encabezaron la presentación del encuentro, que busca rendir homenaje a jugadores que marcaron época tanto en el futbol mexicano como en el brasileño.
Durante el acto, Edmílson destacó el significado que tiene para las figuras brasileñas regresar a México y formar parte de este tipo de eventos. “En nombre de todos los jugadores de Brasil, venir a México siempre es una ilusión. Es un orgullo ser parte de un proyecto tan ambicioso para todos los jugadores que han vestido la camiseta de la selección brasileña”, expresó el exdefensa del Barcelona, quien también confirmó su participación en el partido.
Además de Edmílson, por el lado de Brasil está prevista la presencia de Ronaldinho, campeón del mundo en 2002 y uno de los futbolistas más emblemáticos de su generación, así como Marcelo, histórico lateral del Real Madrid y multicampeón a nivel internacional. En representación de México, los nombres confirmados incluyen a Rafael Márquez, ex capitán del Tricolor y referente en Copas del Mundo, y Andrés Guardado, uno de los jugadores con más partidos en la historia de la selección nacional.
Pável Pardo subrayó la relevancia del duelo entre dos selecciones con una rivalidad reconocida a nivel mundial y con antecedentes memorables. “Tener un partido de leyendas ante un rival tan prestigioso y con el que hemos tenido partidos increíbles es sensacional. México y Brasil son dos pueblos apasionados del futbol, que se juega en las calles de cada ciudad, y es un placer llevarlo a este estadio tan histórico que por tercera vez va a ser sede de un Mundial”, señaló.
El exmediocampista mexicano recordó la final de la Copa Confederaciones de 1999, disputada también en el Estadio Azteca, y anticipó un marcador similar para este encuentro de leyendas, con un triunfo del equipo local por 4-3. Edmílson, por su parte, evitó hacer pronósticos, aunque intercambió una camiseta de la selección brasileña con Pardo como símbolo del respeto y la historia compartida entre ambos países.
“El partido es para recordar que los jugadores de hoy serán las leyendas del mañana. Queremos que los jugadores históricos que han construido al Brasil pentacampeón sean recordados en la cancha”, afirmó Edmílson, al destacar el objetivo principal de este evento, que reunirá a generaciones que dejaron huella en el futbol internacional ante la afición mexicana.