“Por favor, ayúdennos con este partido porque ahora mismo estamos teniendo dificultades para sacar a nuestros jugadores del país, Irak”. Con ese mensaje urgente, el entrenador nacional de Irak, Graham Arnold, solicitó a la FIFA aplazar el partido de repechaje intercontinental rumbo a la Copa del Mundo, programado para el 31 de marzo en México.
El encuentro está previsto para disputarse en el Estadio BBVA, ubicado en la ciudad de Monterrey, donde la selección iraquí deberá enfrentar al ganador del duelo entre Surinam y Bolivia. El partido representa una oportunidad clave para que Irak obtenga su clasificación al Mundial.
Sin embargo, la preparación del equipo se ha visto afectada por la escalada del conflicto regional con Irán, situación que ha provocado restricciones que complican la movilidad de la delegación. Entre las principales dificultades se encuentra el cierre del espacio aéreo iraquí, que permanecerá suspendido hasta el 1 de abril, un día después de la fecha prevista para el encuentro.
Debido a esta medida, gran parte de los futbolistas convocados —quienes juegan en la liga local— no han podido salir del país para reunirse con el resto del equipo. A la par, el cierre de embajadas extranjeras en territorio iraquí ha frenado los trámites de visas necesarios para viajar a México y participar en el repechaje.
El propio Arnold también enfrenta limitaciones derivadas del contexto regional. El entrenador permanece en los Emiratos Árabes Unidos, sin posibilidad de desplazarse para organizar los entrenamientos del combinado nacional, lo que ha retrasado la planificación deportiva.
Las complicaciones ya obligaron a cancelar un campamento de preparación que estaba previsto realizarse en Houston. Según explicó el técnico, conformar el plantel únicamente con futbolistas que militan fuera de Irak no representa una alternativa viable para disputar el encuentro. “No sería nuestro mejor equipo y necesitamos tener disponible a nuestro mejor equipo para el partido más importante del país en 40 años”, expresó Arnold al referirse a la relevancia del repechaje para el futbol iraquí.
Ante este escenario, el estratega planteó una alternativa para reorganizar el calendario del repechaje. La propuesta consiste en que Surinam y Bolivia disputen su partido preliminar conforme a lo programado, mientras que el duelo definitivo contra Irak sea reprogramado para una fecha cercana al inicio del Mundial.
Arnold consideró que esta modificación permitiría a su selección preparar el encuentro con una plantilla completa y al mismo tiempo dar margen a la FIFA para evaluar las implicaciones deportivas derivadas de la situación regional.
Mientras tanto, el presidente de la federación iraquí, Adnan Dirjal, mantiene gestiones para intentar resolver las dificultades logísticas que enfrenta la selección. El directivo trabaja en alternativas que permitan cumplir el objetivo de disputar el partido decisivo y mantener viva la posibilidad de que Irak regrese a una Copa del Mundo.