Trey Smith ya no solo bloquea como una muralla, ahora también cobra como una superestrella. Con 26 años y ni una sola captura permitida la temporada pasada, el guardia de los Kansas City Chiefs acaba de firmar un contrato de 94 millones de dólares por cuatro años, convirtiéndose en el mejor pagado de toda la NFL en su posición.
Sí, 23.5 millones por temporada. Y de esos, 70 millones son garantizados. Dinero récord para un guardia ofensivo, en una franquicia que entiende perfectamente que proteger a Patrick Mahomes vale cada centavo.
Trey fue un robo de sexta ronda en el Draft 2021, pero los números ya lo colocan como una joya difícil de encontrar. Desde que llegó a los Chiefs ha sido titular en todos los partidos que ha jugado: 76 en total. Nada de lesiones, nada de bancas, y sobre todo, nada de errores que le cuesten jugadas a su quarterback.
Su historia tiene un giro potente. En su segundo año universitario con los Tennessee Volunteers, fue diagnosticado con coágulos de sangre en los pulmones. Un susto serio que puso en pausa su carrera antes de despegar. Superó la condición, pero el miedo entre los equipos lo empujó hasta la sexta ronda. Kansas City apostó por él cuando otros dudaron. Y les salió perfecto.
En el campo no ha hecho otra cosa que cumplir. Ha sido clave en el camino del equipo a tres Super Bowls. Se llevaron la gloria en la edición LVII y la LVIII, y solo se quedaron cortos en la LIX. Trey fue parte fundamental de esa línea que blindó a Mahomes en cada momento decisivo.
Y no está solo. Kansas City ha blindado a toda la línea ofensiva como parte de su plan para seguir siendo la dinastía más temida desde 2019. Creed Humphrey, el centro, firmó por 18 millones anuales; Jawaan Taylor, tackle derecho, se lleva 20 millones por año, y Jaylon Moore, del lado izquierdo, se queda con 15 millones por temporada. Todos bien amarrados, todos con cheques dignos de estrellas ofensivas.
Cinco Super Bowls en seis temporadas, tres anillos en el mismo periodo. Lo de los Chiefs ya es historia escrita, y Trey Smith se acaba de ganar su lugar como uno de los pilares de esa narrativa. Cero capturas, máxima confianza y un contrato que lo eleva como el mejor guardia pagado de todos los tiempos.