Jerry Jones volvió a colocar a los Dallas Cowboys en el centro de la conversación pública al compartir una aspiración que contrasta con la realidad deportiva reciente del equipo. Durante la conferencia de prensa de cierre de temporada, el propietario de la franquicia texana afirmó que su objetivo personal es retirarse de la NFL como el dueño con más campeonatos de Super Bowl, una marca que actualmente no le pertenece.
Los Cowboys acumulan tres décadas sin levantar el trofeo Vince Lombardi, periodo en el que la franquicia más valiosa del deporte profesional estadounidense ha permanecido lejos del título que conquistó por última vez en la temporada de 1995. Aun así, Jones dejó claro que no renuncia a una meta que apunta directamente al récord de Robert Kraft, propietario de los New England Patriots y líder histórico en ese rubro con seis anillos.
“Mi meta en la vida es retirarme como el propietario que ha ganado más Super Bowls. Ese es mi objetivo”, expresó Jones, quien suma tres campeonatos como dueño. En un tono relajado y entre risas, el empresario reconoció la distancia que lo separa del primer lugar: “¿Cuántos más me faltan como propietario único? ¿Cuántos tiene Robert Kraft? ¿Seis? Entonces hay mucho trabajo por hacer. Muchísimo trabajo por hacer. Al menos estamos en el segundo escalón”.
La escena se desarrolló con Jones acompañado por su hijo Stephen, actual vicepresidente ejecutivo del equipo, y por el entrenador Brian Schottenheimer. Fue precisamente Stephen Jones quien reforzó el mensaje al intervenir brevemente y subrayar la magnitud del reto con una frase directa: “Hay mucho trabajo por hacer”, en referencia al camino que implicaría convertir a los Cowboys en la franquicia más exitosa desde la perspectiva de su propietario.
Las declaraciones no tardaron en generar reacciones fuera de la sala de prensa. En redes sociales, el comentario de Jones se convirtió en material para burlas y mensajes irónicos. Un usuario compartió una imagen de un esqueleto cubierto de telarañas acompañada del texto “Jerry Jones esperando a que suceda”, mientras otro ironizó sobre la posibilidad de que el dueño se autonombre entrenador en jefe y coordinador tanto ofensivo como defensivo en la próxima temporada.
Más allá del tono humorístico que acompañó el momento, las palabras de Jones reflejan una ambición que se mantiene intacta pese a los años sin títulos y al dominio histórico que los Patriots consolidaron bajo la gestión de Kraft. En el balance actual de la NFL, la diferencia entre ambos propietarios sigue siendo clara: seis Super Bowls contra tres, con un largo camino por recorrer para Dallas.