Un inesperado protagonista se robó la atención en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026. Durante la prueba de sprint femenino libre por equipos de esquí de fondo, un perro lobo llamado “Nazgul” irrumpió en el circuito y cruzó la línea de meta detrás de dos competidoras, en un episodio que rápidamente se viralizó en redes sociales.
El hecho ocurrió este miércoles en la sede donde se disputaba la clasificación del sprint por equipos. El animal, una mezcla de lobo y perro procedente de una zona boscosa cercana, logró ingresar al trazado tras evadir el dispositivo de seguridad. Recorrió parte del circuito como si fuera un atleta más, ante la sorpresa del público y de las propias esquiadoras, hasta atravesar la meta segundos después de dos participantes.
De acuerdo con la organización, el perro no mostró conductas agresivas en ningún momento. Personal de seguridad intervino poco después para retirarlo del recorrido y evitar cualquier alteración en el desarrollo de la competencia. El incidente no dejó consecuencias para las deportistas ni modificó los resultados oficiales.
“Nazgul” pertenece a una exesquiadora local que reside aproximadamente a 500 metros de la sede. La dueña confirmó que el animal no es peligroso. Aunque el episodio generó desconcierto momentáneo entre las competidoras, también provocó aplausos y reacciones de asombro entre los espectadores presentes.
La irrupción del perro lobo coincidió con el triunfo de la dupla sueca integrada por Jonna Sundling y Maja Dahlqvist, quienes se adjudicaron la medalla de oro y consolidaron el dominio del equipo femenino de Suecia en la disciplina. Sundling y Dahlqvist registraron un tiempo de 20:29.99, superando a las suizas Nadja Kaelin y Nadine Faehndrich, que marcaron 20:31.39, y a las alemanas Laura Gimmler y Coletta Rydzek, que finalizaron con 20:35.86.
El episodio recordó un antecedente reciente en Italia: en 2022, durante una prueba de la Copa del Mundo de esquí alpino en Bormio, otro perro ingresó al trazado y descendió parte del recorrido antes de ser interceptado. Por algunos minutos, la presencia de “Nazgul” desplazó del foco mediático la consagración sueca y convirtió una jornada de alta competencia en una escena insólita que marcó la agenda olímpica del día.