La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn atraviesa uno de los momentos más complejos de su vida personal y deportiva. Luego de sufrir una fuerte caída en la prueba de descenso de los Juegos Olímpicos de Invierno de Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, la atleta confirmó la muerte de su perro Leo, ocurrida un día después del accidente.
Vonn, de 41 años y tres veces medallista olímpica, compitió en la justa invernal con los ligamentos de una rodilla rotos. El 8 de febrero, durante la final de descenso, sufrió una caída aparatosa que le provocó una fractura compleja de tibia en la pierna izquierda. Fue trasladada a un hospital en Treviso, Italia, donde permaneció internada y fue sometida a cuatro cirugías.
El miércoles regresó a Estados Unidos para continuar con su proceso de recuperación. Antes de viajar, agradeció públicamente la atención médica recibida durante su hospitalización. Sin embargo, poco después compartió una noticia personal que marcó aún más estos días: la muerte de Leo, su perro y compañero durante 13 años.
A través de Instagram, Vonn publicó imágenes junto a su mascota y escribió: “Leo Vonn 2013-9/2/2026 Leo ha fallecido y se ha unido a Lucy y Bear en el cielo”. Describió el periodo reciente como “unos días increíblemente difíciles” y reconoció que aún no asimila su partida.
La deportista explicó que Leo había sido diagnosticado recientemente con cáncer de pulmón y que tiempo atrás había superado un linfoma. Señaló que el día de su caída “Leo también” sufrió un deterioro en su salud, ya que su corazón comenzaba a fallar y el dolor aumentaba. “Al día siguiente del accidente, mientras yacía en la cama del hospital, nos despedimos de mi perro”, relató.
Vonn rescató a Leo en 2014, cuando enfrentaba la frustración de perderse los Juegos Olímpicos de Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014 tras una lesión de rodilla. Desde entonces, el perro se convirtió en un apoyo constante durante sus procesos de rehabilitación y momentos personales difíciles. “Nunca habrá otro ‘Leo’. Siempre será mi primer amor”, escribió.
La esquiadora anunció que será intervenida nuevamente de la pierna izquierda y adelantó que pensará en su mascota al entrar al quirófano. “Sé que está ahí arriba… y me consuela saber que ya no sufre”, expresó.
Mientras continúa su recuperación física tras la fractura sufrida en Milano-Cortina, Vonn enfrenta en paralelo el duelo por la pérdida de un compañero que la acompañó durante más de una década en su trayectoria dentro y fuera de las pistas.