A pocos días de su reapertura, el Estadio Azteca se prepara para recibir su primer evento previo al Mundial de 2026 en medio de trabajos aún en proceso, ajustes logísticos y molestias entre vecinos de la zona. El inmueble abrirá nuevamente este sábado con el partido amistoso entre México y Portugal, que servirá como prueba antes de los cinco encuentros que albergará a partir del 11 de junio durante la Copa del Mundo. En este contexto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, realizó un recorrido por las inmediaciones del recinto para inaugurar diversas obras urbanas ejecutadas en la zona. Durante la visita, encabezó cortes de listón en distintas áreas intervenidas, entre ellas espacios públicos y nuevas zonas verdes.
El gobierno capitalino informó que se rehabilitaron diez áreas cercanas al estadio con una inversión superior a los 200 millones de pesos. Entre los trabajos destacan la renovación del puente Huipulco, la repavimentación del circuito vial que conecta la Calzada de Tlalpan con la avenida del Imán, así como la remodelación del parque Tecuiche y la creación de un jardín de lluvia con capacidad para captar 1.3 millones de litros de agua pluvial, con el objetivo de reducir inundaciones y recargar mantos acuíferos. «Nos propusimos recibir al mundo con orden, seguridad y la mejor experiencia urbana»,declaró Brugada durante la presentación de los trabajos.
Además, se reportó la repavimentación de 10 kilómetros del circuito Azteca, la instalación de 472 luminarias y la rehabilitación del paradero Huipulco. El puente Huipulco, anteriormente caracterizado por la presencia de comercio ambulante y deficiencias en iluminación, ahora cuenta con nuevas luminarias y parapetos de seguridad.
Sin embargo, la zona aún presenta contrastes. Durante la semana, el Tren Ligero, uno de los principales accesos al estadio, registró saturación, lo que obligó a usuarios a caminar sobre las vías. También se informó que el estacionamiento del estadio no estará disponible durante el partido, mientras que se restringirá el acceso vehicular en un radio de un kilómetro.
La medida generó inconformidad entre habitantes cercanos, quienes señalaron afectaciones económicas derivadas de la imposibilidad de estacionar vehículos en la vía pública. Algunos residentes indicaron que suelen resguardar hasta 20 automóviles durante eventos, con cobros de entre 300 y 500 pesos.
Aunque se anunciaron mejoras urbanas, el comercio informal continúa en distintos puntos. Algunos vendedores fueron trasladados hacia la Calzada Acoxpa, mientras que en el paradero del Tren Ligero en Huipulco nuevamente se instalaron puestos en espacios peatonales. La reapertura del estadio se realizará así con trabajos aún en curso y ajustes pendientes, a menos de tres meses del inicio del Mundial de 2026.