Pep Guardiola, actual entrenador del Manchester City, expresó públicamente su profunda preocupación y dolor ante los conflictos armados y la violencia que persisten en distintas regiones del mundo, pese a que la humanidad atraviesa el momento de mayor desarrollo tecnológico y acceso a la información de su historia. Sus declaraciones se dieron tras su participación en un concierto benéfico a favor de Palestina en Barcelona y posteriormente en una rueda de prensa cuyas palabras permanecieron embargadas hasta este martes por la noche.
Guardiola hizo referencia directa a situaciones como el c en Palestina, la guerra entre Rusia y Ucrania, los conflictos en Sudán y otros puntos del planeta, subrayando que hoy, a diferencia del pasado, la información y las imágenes de estas tragedias están al alcance de todos. En ese contexto, cuestionó cómo, aun con esa visibilidad y capacidad de progreso, la violencia siga marcando la realidad global. Para el técnico catalán, resulta imposible no verse afectado por lo que ocurre cuando se observan diariamente imágenes de familias destruidas, personas inocentes asesinadas y comunidades enteras desplazadas.
Durante su intervención, lamentó la falta de empatía frente al sufrimiento humano y sostuvo que ninguna idea, causa o postura política puede justificarse a través de la muerte de miles de civiles. Recalcó que, antes de cualquier debate ideológico, la prioridad debe ser salvar vidas y brindar ayuda humanitaria inmediata a quienes están en peligro. En sus palabras, proteger una sola vida representa el valor esencial que debería guiar a cualquier sociedad.
El entrenador también mencionó hechos ocurridos en Estados Unidos, como el asesinato de Renee Good y Alex Pretti a manos de agentes del ICE, señalando la gravedad de estos casos y cuestionando cómo se puede defender el uso excesivo de la fuerza que termina con la vida de personas, entre ellas un enfermero, tras recibir múltiples disparos. Guardiola subrayó que no existen sociedades perfectas, pero insistió en la responsabilidad colectiva de trabajar para construir entornos más justos y humanos.
Días antes, en el Palau Sant Jordi de Barcelona, Guardiola participó en un acto solidario donde reiteró su postura contra el genocidio en Gaza. Recordó el historial de la ciudad en movimientos pacifistas y de apoyo a refugiados, destacando su papel como referente internacional en la defensa de los más vulnerables. En ese escenario, afirmó que el manifiesto no solo era por Palestina, sino por toda la humanidad, aludiendo al abandono que sufren las víctimas, especialmente los niños, en medio de los conflictos.
Guardiola cerró sus mensajes reiterando que, aunque sus palabras no cambien el mundo por sí solas, seguirá pronunciándose contra la violencia, motivado por sus hijos, su familia y la convicción de que una sociedad mejor solo es posible si no se guarda silencio ante la injusticia.