La controversia que expuso públicamente la relación entre Brooklyn Beckham y sus padres, David y Victoria Beckham, tiene un trasfondo principalmente comercial y legal: la gestión de la llamada “marca Beckham”, uno de los apellidos más rentables del entretenimiento, la moda y el deporte a nivel global. La disputa quedó al descubierto tras una publicación de Brooklyn en Instagram, donde acusó a sus padres de priorizar el valor económico del apellido por encima de los vínculos familiares.
En su mensaje, Brooklyn afirmó que antes de su boda en 2022 con Nicola Peltz, hija del multimillonario estadounidense Nelson Peltz, fue presionado para ceder los derechos sobre su nombre. “La marca Beckham es lo primero”, escribió, aludiendo a que su familia valora especialmente la promoción pública y los acuerdos comerciales. El señalamiento avivó la atención internacional y puso en foco un aspecto menos visible de las marcas registradas de celebridades.
De acuerdo con los registros oficiales del Reino Unido, los nombres de los cuatro hijos del matrimonio Beckham —Brooklyn, Romeo, Cruz y Harper Seven— están registrados como marcas. Victoria Beckham figura como titular en calidad de madre y tutora. El nombre de Brooklyn fue inscrito en 2016, cuando tenía 17 años, y cubre categorías como belleza, cosméticos, ropa, juguetes y entretenimiento. Este registro expirará en diciembre.
Brooklyn no detalló qué documentos se le pidió firmar ni los términos específicos de la cesión mencionada. Tampoco hubo respuesta pública por parte de los representantes de David y Victoria Beckham. En febrero de 2022, Authentic Brands Group anunció una alianza estratégica para copropietar y gestionar la marca de David Beckham, sin que se haya aclarado si la marca de Brooklyn estuvo incluida.
El registro de nombres como marcas es una práctica común entre celebridades, intensificada por el auge de las redes sociales y los patrocinios, con el objetivo de evitar usos no autorizados. Disputas similares han ocurrido en otros casos, como el enfrentamiento entre Kylie Minogue y Kylie Jenner por el uso comercial del nombre “Kylie”, o el conflicto prolongado de Katy Perry con un diseñador australiano que utiliza su nombre de nacimiento.
El imperio Beckham se construyó desde los años noventa, cuando David firmó importantes contratos comerciales durante su carrera futbolística, mientras Victoria alcanzaba fama mundial con las Spice Girls. Posteriormente, ella lanzó su marca de moda en 2008 y una línea de belleza en 2019. Sus hijos han participado activamente en desfiles, campañas y colaboraciones comerciales.
El abogado James Corlett, socio director de Beyond Corporate Law, señaló que registrar los nombres de hijos para un uso comercial futuro es inusual, aunque no excepcional. Explicó que Brooklyn, hoy de 26 años, podría oponerse a la renovación o buscar explotar su nombre de forma independiente, aunque el elemento “Beckham” podría generar conflictos con los registros existentes. Actualmente, Brooklyn ha marcado distancia al añadir Peltz a su apellido y utilizar esa identidad para comercializar su salsa picante Cloud23, firmando como “BPB”.