El Abierto de Australia quedó en el centro del debate sobre la privacidad de los tenistas luego de la difusión de un video que mostró a Coco Gauff golpeando su raqueta tras quedar eliminada del torneo. La escena, captada por cámaras fuera de la cancha y transmitida a nivel global, provocó una reacción inmediata dentro del circuito, con figuras como Iga Swiatek y Novak Djokovic sumándose a las críticas y reclamando mayor protección para los jugadores en momentos que consideran personales.
El episodio ocurrió después de la derrota de Gauff ante la ucraniana Elina Svitolina en un partido de cuartos de final que duró 59 minutos. Visiblemente frustrada, la estadounidense se retiró a una zona apartada del estadio, detrás de un muro, donde descargó su enojo rompiendo su raqueta contra el suelo. Sin que ella lo supiera, las cámaras registraron toda la secuencia, que fue difundida ampliamente, lo que llevó a Gauff a expresar su malestar por la falta de espacios privados dentro del recinto.
Tras su propia eliminación ante Elena Rybakina, Swiatek abordó el tema y cuestionó el nivel de exposición al que están sometidos los jugadores. “La pregunta es: ¿somos tenistas o somos animales en el zoológico?”, declaró, al tiempo que subrayó la necesidad de contar con lugares donde los deportistas puedan procesar sus emociones sin ser observados. La polaca también señaló que no veía sentido en plantear el reclamo a los organizadores, dada la dinámica actual del torneo.
Ante las críticas, Tennis Australia explicó que la instalación de cámaras en zonas de calentamiento y enfriamiento busca ofrecer a los aficionados una “conexión más profunda” con los jugadores. La organización aseguró que trabajará junto a ellos para encontrar soluciones y afirmó que equilibrar la visibilidad con la comodidad y privacidad de los tenistas es una prioridad del Abierto de Australia.
Otras jugadoras respaldaron el reclamo. Amanda Anisimova reconoció que en Melbourne Park la privacidad es limitada y comentó que, tras una derrota, intenta mantener un perfil bajo hasta llegar a los vestuarios. Jessica Pegula, por su parte, consideró que la cobertura fuera de la cancha debería reducirse y afirmó que este año la sensación de ser filmados de forma constante es mayor. También calificó como innecesaria la invasión a la intimidad, al mencionar prácticas como el uso de zoom en teléfonos sobre los jugadores.
Djokovic coincidió con Gauff y lamentó que no existan espacios para expresar frustración sin cámaras, aunque puso en duda que la tendencia vaya a revertirse. El serbio sostuvo que la lógica actual prioriza el contenido y expresó su rechazo a una mayor intromisión en la vida privada de los deportistas.
Swiatek añadió que otros torneos de Grand Slam, como Roland Garros y Wimbledon, cuentan con zonas vedadas a cámaras y público, lo que permite a los jugadores resguardarse cuando lo necesitan. En contraste, señaló que en algunos eventos, como el Abierto de Australia, la exposición es constante y va más allá de la competencia en la pista.