La despedida de la selección de Portugal rumbo al Mundial de 2026 estuvo marcada por un mensaje que combinó ambición deportiva y recuerdo. Frente a los jugadores liderados por Cristiano Ronaldo, el presidente António José Seguro pidió al equipo perseguir el único gran trofeo que aún no ha llegado al futbol portugués y hacerlo con un nombre presente en la memoria del vestuario: Diogo Jota.
Durante el acto oficial celebrado en la Ciudad del Futbol de Oeiras, en el área metropolitana de Lisboa, el mandatario se reunió con la plantilla antes de su partida hacia la Copa del Mundo que organizarán México, Estados Unidos y Canadá. En la ceremonia, Ronaldo le entregó una camiseta firmada por todos los integrantes de la selección.
El presidente apeló al sentido colectivo del equipo y llamó a los futbolistas a competir como una sola unidad durante el torneo. En ese contexto recordó al exdelantero portugués y jugador del Liverpool, fallecido el pasado mes de julio en un accidente de tráfico en España. “Jueguen unos por otros, trabajen unos por otros. Jueguen y trabajen también en memoria de nuestro Diogo Jota”, expresó Seguro ante el grupo.
La exigencia también estuvo presente en su discurso. El jefe de Estado recordó la expectativa que existe alrededor de una generación considerada entre las más talentosas del país y trasladó a los jugadores el deseo de alcanzar el título mundial. “El país cree en ustedes, hágannos soñar. Traigan a Portugal el trofeo que nos falta”, señaló.
La respuesta llegó por parte del seleccionador Roberto Martínez, quien agradeció el respaldo institucional recibido en la antesala de la competencia. El entrenador español aseguró que el equipo afrontará el desafío con el compromiso de representar a millones de portugueses. “Puedo decir que la selección lo dará todo por Portugal y saldrá al campo con la responsabilidad de llevar los sueños de millones de portugueses”, afirmó.
Portugal aún tiene una última prueba antes de iniciar su aventura mundialista. El próximo miércoles enfrentará a Nigeria en su segundo y último partido de preparación, después de haber derrotado 2-1 a Chile en su primer amistoso.
La delegación portuguesa viajará el viernes hacia Norteamérica para comenzar su participación en el Grupo K, donde se medirá con Colombia, Uzbekistán y la República Democrática del Congo.