La tragedia que vive Venezuela por los sismos también golpeó el dugout de los Cerveceros de Milwaukee. Aunque William Contreras salió al terreno, conectó un jonrón y fue pieza clave en la victoria de su equipo por 6-2 sobre los Cachorros de Chicago, al terminar el encuentro dejó claro que su mente nunca abandonó su país.
Entre lágrimas, el receptor venezolano pidió perdón a sus compatriotas por no poder acompañarlos en medio de la emergencia. “Los amo y les pido perdón por no poder estar ahí ahora mismo para ayudarlos y que voy a seguir dando lo mejor de mí siempre”, expresó al concluir el partido.
Horas antes, Contreras ya había encontrado una forma de manifestar su solidaridad. Sobre el protector pectoral amarillo que utilizó como parte de su equipo de receptor del Clásico Mundial de Beisbol escribió dos frases con marcador negro: “Dios Bendiga a VZLA” y “Dios ayúdanos”.
Mientras miles de aficionados llenaban el estadio para presenciar el duelo entre Milwaukee y Chicago, las noticias que llegaban desde Venezuela mantenían en vilo a varios integrantes de la organización de los Cerveceros. Además de Contreras, el jardinero Jackson Chourio, el lanzador Ángel Zerpa y el entrenador Néstor Corredor seguían con preocupación lo que ocurría en su país.
A pesar de la carga emocional, Contreras respondió dentro del diamante con un jonrón de dos carreras en la séptima entrada. Chourio también tuvo participación ofensiva al embasarse dos veces, incluida una doble que terminó convirtiéndose en carrera gracias al cuadrangular de su compatriota.
Después del encuentro, Contreras explicó la dificultad de competir mientras su país atraviesa momentos de dolor. “Es difícil el hecho de que no podamos hacer nada, aunque queramos hacerlo todo. Esa es la verdad. Es duro jugar, pero es nuestro trabajo. Lo que más duele es estar aquí, presentarme y poner buena cara para trabajar, cuando en el fondo solo quiero ayudar a mi país. Quiero estar en casa ayudando donde sea necesario, pero simplemente no es posible. Esa es la vida de un jugador de beisbol, la vida que muchos llevan. La gente cree que es fácil, pero no lo es”.
El entrenador Néstor Corredor describió el sentimiento compartido por los venezolanos del club. “Sienten que, en esta situación, su familia está sola, sienten que tienen el poder de ir a ayudar, pero entienden que este es su trabajo y que tienen que estar muy, muy lejos. Hay muchas emociones encontradas”. Chourio también reveló lo que significó disputar el encuentro en esas circunstancias. “Ese jonrón fue por Venezuela”.