La Selección Mexicana llegará este jueves al partido que marcará el inicio del Mundial 2026 con una cuenta pendiente que se ha mantenido intacta a lo largo de su historia: nunca ha conseguido ganar cuando le corresponde disputar el encuentro inaugural de una Copa del Mundo.
El desafío adquiere relevancia porque México volverá a abrir un Mundial frente a Sudáfrica, rival con el que empató 1-1 en la inauguración de la edición de 2010. Ahora, el escenario ofrece una nueva oportunidad para romper una tendencia que acompaña al equipo nacional desde sus anteriores participaciones en este tipo de encuentros.
El registro es claro. Cada vez que el Tri ha jugado el primer partido de un Mundial, el resultado ha quedado lejos de la victoria: cinco derrotas y dos empates. El dato incluso tomó por sorpresa al seleccionador Javier Aguirre, quien reconoció que desconocía esa estadística y adelantó que la utilizará como un elemento adicional de motivación para el plantel.
“Hay que romper las estadísticas, hay que intentarlo por lo menos, no tenía ni idea, y es parte de la historia, es buen dato, se los comentaré a los chavos para darles otro motivo más por el cual hay que salir a ganar el partido. Esperemos mañana romper con esa estadística”, señaló.
A pocas horas del debut, Aguirre aseguró que el grupo se encuentra listo para afrontar un compromiso que concentrará la atención de miles de aficionados en el estadio y de millones de espectadores alrededor del mundo. Explicó que los 26 convocados fueron sometidos a distintos procesos de evaluación para comprobar su capacidad de responder bajo presión y ante situaciones adversas dentro del terreno de juego.
Aunque confirmó que ya tiene definida la alineación titular, decidió no revelar los nombres que iniciarán frente al conjunto africano.
La confianza del entrenador en su equipo no elimina la cautela. Aguirre destacó que Sudáfrica ha mostrado evolución y advirtió que existen factores imposibles de controlar durante un partido, como expulsiones, errores o jugadas circunstanciales que pueden alterar cualquier plan.
“Pase lo que pase, la gente va a estar con nosotros; espero que comencemos con el pie derecho y que nos sintamos tranquilos con lo que hacemos; mañana puede ser un día histórico”, afirmó el técnico mexicano.