El Estadio de Filadelfia fue escenario de un partido del Grupo I que terminó resolviéndose con autoridad para Francia, que derrotó 3-0 a Irak en un duelo condicionado por una interrupción prolongada y por errores determinantes en la zona baja del conjunto asiático.
El arranque del encuentro tuvo a los europeos instalados en campo rival, con control de posesión y presión alta. Esa dinámica encontró premio antes del minuto 15, cuando Kylian Mbappé conectó un zurdazo desde fuera del área que terminó en el fondo de la portería, abriendo el marcador y obligando a Irak a replantear su orden defensivo.
El desarrollo del primer tiempo mantuvo la misma tendencia: Francia con iniciativa constante y el conjunto iraquí sostenido en bloque bajo. Sin embargo, la diferencia no volvió a moverse antes del descanso. El juego quedó interrumpido por una tormenta eléctrica en las inmediaciones del estadio, lo que provocó una pausa cercana a las dos horas.
La reanudación cambió el pulso del partido en su primera acción relevante del complemento. Al 54’, una salida comprometida de Irak derivó en el segundo gol francés. Zaid Tahseen ejecutó un saque de meta con demasiada fuerza hacia su portero Basil, quien no logró controlar el balón. La jugada quedó en poder de Ousmane Dembélé, que asistió de inmediato a Mbappé para que definiera sin oposición.
A partir de ese momento, el equipo francés amplió su dominio territorial y dejó sin respuesta al rival. Irak perdió cohesión en defensa y cedió espacios que fueron aprovechados por el ataque europeo. Michael Olise estuvo cerca de aumentar la ventaja con un disparo que terminó impactando en el travesaño.
El tercer gol llegó poco después, en una acción ofensiva que culminó con un remate cruzado de Dembélé tras una asistencia del jugador identificado como el “11”, cerrando el marcador y consolidando la superioridad francesa.
Con el partido controlado, Francia administró la ventaja en el tramo final, reduciendo el ritmo y gestionando la posesión hasta el pitazo definitivo, resultado que le aseguró el pase a los Dieciseisavos de Final.
En el plano individual, Mbappé alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo, cifra con la que igualó a Miroslav Klose en el segundo lugar histórico de máximos anotadores del torneo, quedando a dos de Lionel Messi, líder con 18. En el Mundial 2026, Messi registra cinco goles y Mbappé cuatro.