El paso de Sergio Pérez por el Gran Premio de Miami volvió a estar marcado por las limitaciones técnicas de su monoplaza, aunque el piloto mexicano logró completar la competencia en la posición 16, resultado que refleja su consistencia en el arranque de temporada con Cadillac.
La carrera fue dominada por el italiano Kimi Antonelli, mientras que los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri aseguraron el segundo y tercer lugar, respectivamente.
A pesar de las complicaciones mecánicas, Pérez aprovechó una serie de abandonos para escalar posiciones. Quedaron fuera de competencia Isack Hadjar, Pierre Gasly, Liam Lawson y Nico Hülkenberg, lo que abrió oportunidades en el clasificador. En el cierre, el tapatío protagonizó un duelo directo con Fernando Alonso, con quien sostuvo una intensa disputa en las últimas vueltas.
El desempeño del mexicano mantiene una línea constante en lo que va del campeonato. Antes de Miami, finalizó 16 en Australia, 15 en China y 17 en Japón. Estos resultados llegan tras ajustes realizados al auto luego de la pausa provocada por la cancelación de las carreras en Baréin y Arabia Saudita. En un contexto donde analistas anticipaban múltiples abandonos para Cadillac en su año debut, Pérez ha logrado completar todas las pruebas disputadas hasta ahora.
Fuera de la pista, la jornada también estuvo marcada por la presencia de Lionel Messi, quien asistió acompañado de Antonela Roccuzzo y sus hijos. Su llegada generó una fuerte reacción entre equipos, pilotos y asistentes.
El futbolista visitó el garaje de Mercedes e incluso se subió al monoplaza de Antonelli, quien lucía una camiseta rosa del Inter Miami. Tanto George Russell como el joven piloto italiano posaron para fotografías con el argentino, quien se mantuvo accesible durante todo el recorrido.
Messi también convivió con su compatriota Franco Colapinto, a quien había conocido días antes. En ese encuentro también participó la actriz Maia Reficco, pareja del piloto, quien se mostró emocionada al coincidir con el delantero. La combinación de actividad en pista y figuras internacionales convirtió al Gran Premio de Miami en un evento que trascendió lo deportivo.