febrero 08, 2026

Protestas ambientales y rechazo a la presencia de ICE marcan la antesala de los Juegos en Milán

Protestas ambientales y rechazo a la presencia de ICE marcan la antesala de los Juegos en Milán

Una protesta multitudinaria contra los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina derivó el sábado en enfrentamientos puntuales con la policía italiana, que recurrió al uso de gas lacrimógeno y un cañón de agua para dispersar a un grupo reducido de manifestantes que intentó escalar la tensión al final de una marcha inicialmente pacífica. La movilización tuvo como ejes centrales el rechazo al impacto ambiental de las obras olímpicas y la oposición a la presencia de agentes estadounidenses del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en territorio italiano.

La confrontación se registró cuando decenas de personas lanzaron petardos e intentaron acceder a una autopista cercana a una de las sedes olímpicas. De acuerdo con lo observado en el lugar, la policía actuó para contener a los manifestantes más agresivos, quienes parecían dirigirse al pabellón olímpico de hockey sobre hielo de Santagiulia. Para ese momento, la mayoría de los asistentes a la protesta —incluidas familias con niños y estudiantes— ya se había dispersado sin incidentes.

Horas antes, un grupo de manifestantes encapuchados había detonado bombas de humo y petardos desde un puente que da a un sitio de construcción, ubicado a unos 800 metros de la Villa Olímpica donde se alojan alrededor de mil 500 atletas. Furgonetas policiales, apoyadas por vallas metálicas temporales, resguardaron los accesos a la villa, mientras una fuerte presencia de seguridad acompañó todo el trayecto de la marcha, que finalmente se desvió hacia la zona de Santagiulia.

Las autoridades señalaron que no hubo indicios de que las protestas o los cierres viales afectaran los traslados de los atletas a sus competencias, todas programadas en áreas periféricas de Milán. La manifestación coincidió con la visita del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien acudió a la ciudad como jefe de la delegación estadounidense para la ceremonia de apertura. Vance y su familia realizaron actividades culturales en el centro de Milán, lejos de la zona de protestas.

El descontento también apuntó contra el despliegue de agentes de ICE para brindar seguridad a la delegación estadounidense. Investigaciones de Seguridad Nacional, una unidad de ICE enfocada en delitos transfronterizos, suele enviar personal a eventos internacionales como los Juegos Olímpicos. Sin embargo, el área responsable de la aplicación de la ley migratoria dentro de Estados Unidos, conocida como Operaciones de Ejecución y Remoción, no tiene indicios de participación en Italia.

Según la policía, la manifestación pacífica reunió a unas 10 mil personas. Durante la marcha, los asistentes portaron figuras de cartón en forma de árboles para simbolizar la tala realizada en Cortina para la construcción de una nueva pista de bobsleigh. Hubo presentaciones de danza acompañadas de tambores y música difundida desde un camión que encabezaba el recorrido, incluida una canción con consignas contra ICE.

Entre las pancartas se leían mensajes como “Recuperemos las ciudades y liberemos las montañas”, firmada por el llamado Comité Olímpico Insostenible. Guido Maffioli, uno de los participantes, afirmó que para acelerar las obras “eludieron las leyes que generalmente se necesitan para proyectos de infraestructura importantes”, y expresó su preocupación por que la deuda generada termine siendo trasladada a los contribuyentes italianos. La protesta se produjo una semana después de otra movilización similar contra la presencia de agentes de ICE, reiterando un rechazo que, según los manifestantes, persiste pese a las aclaraciones oficiales sobre su papel limitado durante el evento.