Italia celebró este sábado su primera medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 gracias a la actuación de Francesca Lollobrigida, quien se impuso en la final de los 3,000 metros de patinaje de velocidad con un tiempo de 3:54.28, suficiente no solo para subir a lo más alto del podio, sino también para establecer un nuevo récord olímpico en la distancia.
La marca lograda por la patinadora italiana superó el registro de 3:56.93 que la neerlandesa Irene Schouten había establecido en los Juegos Olímpicos de Beijing 2022, confirmando una jornada histórica para el patinaje de velocidad y para la delegación anfitriona. La prueba se disputó en el hielo de Milán, escenario donde Lollobrigida aprovechó el impulso del público local para firmar una carrera determinante.
El triunfo tuvo un significado especial por varios motivos. La victoria llegó en territorio italiano, abrió el medallero dorado para el país sede y coincidió con el cumpleaños número 35 de la atleta. Además, este resultado se dio dentro de un ciclo olímpico marcado por una etapa clave en su vida personal, tras convertirse en madre de su hijo Tommaso en 2023.
Uno de los momentos más recordados de la jornada se produjo tras cruzar la meta. Las cámaras captaron a Lollobrigida mientras recorría el pasillo del recinto para encontrarse con su hijo, a quien abrazó en una escena que rápidamente se convirtió en una de las imágenes emblemáticas de Milano-Cortina 2026.
En lo estrictamente deportivo, la italiana fue dominante en el octavo par de la final, mostrando un ritmo constante y decisivo. La competencia estuvo marcada también por la ausencia de la checa Martina Sáblíková, doble campeona olímpica, quien anunció pocas horas antes de la prueba que no participaría en esta distancia.
El podio lo completaron la noruega Ragne Wilklund, quien obtuvo la medalla de plata con un tiempo de 3:56.54, y la canadiense Valerie Maltais, que se quedó con el bronce tras detener el cronómetro en 3:56.93. Las representantes de Países Bajos quedaron fuera de las posiciones de honor, con Joy Beune como la mejor clasificada de su país y la única neerlandesa en bajar de los cuatro minutos en la pista milanesa. Con este resultado, Francesca Lollobrigida inscribió su nombre en la historia olímpica del patinaje de velocidad y abrió de manera dorada la participación italiana en Milano-Cortina 2026.