El Super Bowl LX quedó marcado por un espectáculo de medio tiempo encabezado por Bad Bunny, quien ofreció una actuación de alto impacto en el Levi’s Stadium, combinando música, colaboraciones internacionales y un mensaje de unidad que resonó dentro y fuera del emparrillado. El artista puertorriqueño, cuyo nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio, protagonizó uno de los shows más comentados del evento deportivo.
La presentación inició con Tití me preguntó, interpretada mientras sostenía un ovoide, para enlazar de inmediato con Yo perreo sola. Desde el escenario, el cantante se dirigió al público con un mensaje personal: “Buenas tardes, California. Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si estoy en el Super Bowl es porque nunca dejé de creer en mí, así que tú también deberías creer en ti”. La declaración marcó el tono de una actuación construida a partir de identidad y presencia latina.
El espectáculo avanzó con la aparición de Lady Gaga, quien se sumó para interpretar Die with a smile. Posteriormente, ambos compartieron Baile inolvidable. Más adelante sonó NuevaYol, momento en el que Ricky Martin se integró al escenario, reforzando la representación puertorriqueña en el medio tiempo. Bad Bunny continuó con Café con ron y cerró su repertorio musical con DTMF, uno de sus mayores éxitos.
En el tramo final, el intérprete emitió un mensaje centrado en la paz y la unidad. “Lo único más poderoso que el odio, es el amor”, expresó mientras mencionaba a la mayoría de los países del continente americano. El cierre incluyó la frase “God Bless America”, lo que generó una amplia reacción en redes sociales y múltiples comentarios tras el final de su actuación.
Previo al show, Bad Bunny recibió muestras públicas de respaldo por parte de figuras del entretenimiento latino como Thalía y Jennifer Lopez. Durante el evento, Katy Perry también expresó su apoyo en la red social X ante las amenazas de boicot contra el artista. “Tú puedes con esto… recuérdale al mundo cómo es el verdadero sueño americano”, escribió en una publicación que superó rápidamente el millón de visualizaciones.
El Super Bowl LX congregó a numerosas personalidades del espectáculo y el deporte, entre ellas Lewis Hamilton, Kim Kardashian, Justin Bieber, Bon Jovi, Kendall Jenner, Adam Sandler, Chris Pratt, Jay-Z, Travis Scott y J Balvin. En el ámbito deportivo destacaron Roger Federer, Tom Brady, Carmelo Anthony, Logan Paul y el comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, Mikel Arriola.
La apertura del evento estuvo a cargo de Green Day, que interpretó Holiday, Boulevard of Broken Dreams y cerró con American Idiot, actuación que generó polémica en redes sociales tras el desfile de leyendas de la NFL como Joe Montana, Jerry Rice y Peyton Manning.
Semanas antes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había señalado que no asistiría al Super Bowl al considerar que Bad Bunny y Green Day fueron una “pésima elección”. Posteriormente, el mandatario criticó el show en su cuenta de Truth Social, donde afirmó que no se entendía al cantante y calificó su baile como “repugnante, especialmente para los niños”.
La combinación de música, figuras internacionales y reacciones políticas convirtió al Super Bowl LX en un evento que trascendió lo deportivo y mantuvo la atención en el escenario durante y después del silbatazo final.