El director técnico de los Pumas UNAM, Efraín Juárez, recibió una multa de 352 mil pesos luego de protagonizar un festejo que generó controversia tras el empate de su equipo frente a Cruz Azul en el torneo de la Liga MX. La sanción fue determinada por la Federación Mexicana de Futbol a través de su Comisión Disciplinaria, que abrió una investigación de oficio después de que circularan videos del momento en redes sociales.
El incidente ocurrió al finalizar el encuentro disputado el sábado en el Estadio Olímpico Universitario, donde el conjunto universitario logró igualar el marcador 2-2 pese a jugar con un futbolista menos. Tras el silbatazo final, Juárez se dirigió hacia un sector de la tribuna donde se encontraban seguidores del club y realizó un gesto que fue interpretado como obsceno, al tiempo que celebraba la reacción de su equipo.
Durante ese momento, el entrenador encaró a aficionados ubicados en la zona cercana a las escaleras del estadio mientras lanzaba un mensaje en tono desafiante para destacar el esfuerzo del plantel. “Aquí hay huevos, aquí al frente hay huevos, eh, aquí hay huevos hijos de puta, aquí, aquí hay huevos eh”, dijo Juárez señalándose los genitales.
Las imágenes del festejo comenzaron a difundirse rápidamente en redes sociales, lo que motivó que la Comisión Disciplinaria analizara el comportamiento del entrenador universitario. Tras revisar los hechos, el organismo determinó que la conducta infringió el Código de Ética del futbol mexicano. De acuerdo con la resolución citada por la cadena ESPN, el técnico fue sancionado con 3 mil Unidades de Medida y Actualización (UMAS), equivalentes a 352 mil pesos. La directiva del club universitario fue notificada oficialmente de la decisión.
Después del partido, el entrenador fue cuestionado en conferencia de prensa sobre la celebración que protagonizó frente a la grada. Juárez explicó que su intención era compartir el momento con los seguidores de los Pumas y resaltar el carácter mostrado por el equipo durante el encuentro. “Era un festejo con la grada porque se siente orgullosa y no hacía eso (una seña obscena), sino que sobran huevos en este club, sobran, apúntenle ahí, en este club sobran huevos”.
La polémica surgió en el contexto de un partido en el que el conjunto universitario logró rescatar el empate pese a disputar parte del encuentro en desventaja numérica. Sin embargo, el gesto del entrenador tras el partido generó críticas y derivó en la investigación disciplinaria que concluyó con la multa económica. Con la sanción ya determinada por la Comisión Disciplinaria de la Federación Mexicana de Futbol, el episodio queda registrado como una infracción al reglamento ético del organismo rector del balompié nacional.