La organización de los Atlanta Braves confirmó este sábado la muerte de Bobby Cox, histórico dirigente del club y miembro del Salón de la Fama del Béisbol. Tenía 84 años y deja una trayectoria marcada por títulos, récords y una influencia determinante en una de las épocas más dominantes de la franquicia.
El equipo difundió un mensaje en el que destacó la dimensión de su legado dentro de la institución. Durante su etapa como mánager, los Braves enlazaron 14 campeonatos divisionales consecutivos entre 1991 y 2005, conquistaron cinco banderines de la Liga Nacional y levantaron la Serie Mundial de 1995, campeonato que significó el primero para Atlanta desde la llegada de la franquicia a la ciudad en 1966.
“Bobby fue el mejor mánager que jamás haya vestido el uniforme de los Braves”, expresó el club en el comunicado emitido tras su fallecimiento.
Aunque su carrera como pelotero en las Grandes Ligas fue breve, con participación en los New York Yankees entre 1968 y 1969 y promedio ofensivo de .225, Cox encontró en la dirección técnica el espacio donde construyó una carrera histórica.
Cerró con 2,504 victorias en temporada regular, cifra que lo ubica cuarto entre los dirigentes con más triunfos en las Grandes Ligas, solo detrás de Connie Mack, John McGraw y Tony La Russa.
Además de sus logros deportivos, también fue reconocido por su capacidad para desarrollar talento y construir equipos competitivos. Tras dirigir a Atlanta de 1978 a 1981, volvió a la organización en 1986 como gerente general por petición del entonces propietario Ted Turner. Desde esa posición ayudó a conformar el núcleo que posteriormente dominaría la Liga Nacional durante más de una década.
En 1990 regresó al banquillo, mientras John Schuerholz asumía las funciones de gerente general. Juntos encabezaron una de las etapas más exitosas en la historia reciente del béisbol.
Uno de los movimientos más recordados de Cox como ejecutivo fue la selección de Chipper Jones con la primera elección del draft de 1990. Jones desarrolló toda su carrera con los Braves y años después ingresó al Salón de la Fama junto a Greg Maddux, Tom Glavine y John Smoltz, figuras clave de aquella generación.
Brian McCann, exreceptor del club, definió a Cox como “uno de los mejores seres humanos que cualquiera de nosotros haya conocido jamás” y aseguró en otra ocasión: “Él es los Atlanta Braves”.
El histórico dirigente fue exaltado al Salón de la Fama en 2014. Los Braves retiraron su número 6 tras la temporada de 2011. En 2019 sufrió un derrame cerebral, aunque meses después logró regresar al estadio del equipo tras recuperar el habla y movilidad en el lado derecho de su cuerpo.