La reapertura del Estadio Azteca, en el marco del encuentro entre la Selección Mexicana y Portugal que concluyó con empate sin goles, estuvo marcada por una combinación de incidentes que incluyeron detenciones por reventa de boletos, riñas entre aficionados y la muerte de un seguidor al interior del inmueble.
Uno de los hechos que llamó la atención fue el golpe a la reventa, fenómeno habitual en eventos de gran convocatoria. En esta ocasión, el operativo de seguridad desplegado desde la mañana del sábado redujo considerablemente la presencia de revendedores en los accesos principales del Coloso de Santa Úrsula. Durante un recorrido por Calzada de Tlalpan, Circuito Azteca y Avenida del Imán, se constató la ausencia de vendedores informales que normalmente abordan a los asistentes desde su llegada.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, “al menos 17 personas” fueron remitidas ante el Juez Cívico por revender boletos. Entre los detenidos se contabilizaron 12 hombres y cinco mujeres, quienes se encontraban principalmente en la zona de Viaducto Tlalpan, donde varios revendedores intentaron concentrarse antes del partido.
El contexto también influyó en la baja demanda. Horas previas al encuentro, la boletera encargada liberó localidades disponibles, lo que redujo el interés por adquirir entradas a precios elevados. Además, la ausencia de Cristiano Ronaldo en el duelo entre México y Portugal disminuyó el entusiasmo de algunos aficionados dispuestos a pagar cantidades superiores.
La jornada también registró episodios de violencia dentro del estadio. Al término del encuentro, aficionados mexicanos protagonizaron peleas a golpes. En uno de los incidentes captados en video y difundido en redes sociales, un seguidor descendió dos filas en la parte inferior del estadio para confrontar a otro aficionado que vestía la camiseta verde. Ambos intercambiaron golpes mientras trataban de mantener el equilibrio y evitar caer. Un acompañante intervino para detener la pelea y, tras varios segundos de tensión, la situación se calmó. Ninguno de los involucrados fue detenido, aunque las imágenes generaron críticas en redes sociales.
La nota más trágica ocurrió antes del inicio del partido, cuando un aficionado perdió la vida tras caer desde el segundo nivel hacia la zona del estacionamiento. La Secretaría de Seguridad Ciudadana informó que la persona se encontraba bajo los efectos del alcohol y trató de bajar al primer nivel brincando por un costado, lo que provocó una caída hasta la planta baja.
El periodista Carlos Jiménez identificó al fallecido como Adrián Gómez Vázquez, de entre 26 y 27 años. Según el reporte, el seguidor se dirigía al baño y, para evitar demoras en la rampa, decidió trepar a un muro para saltar al nivel inferior inmediato, pero cayó aproximadamente 14 metros, de acuerdo con el testimonio de una acompañante. La Fiscalía de la Ciudad de México confirmó que se iniciaron investigaciones para esclarecer lo sucedido.
Los incidentes marcaron una reinauguración que, además del regreso del recinto, dejó un saldo de detenciones, violencia entre aficionados y una tragedia que opacó la jornada deportiva.