El narrador René Cárdenas, considerado el primer comentarista en español de tiempo completo en la historia de las Grandes Ligas, murió el domingo a los 96 años en su casa de Houston. El deceso fue confirmado el lunes por los Astros de Houston.
Su trayectoria abarcó seis décadas y dejó una huella en varias franquicias de la MLB, comenzando en 1958 cuando se integró a los Dodgers de Los Ángeles, justo tras su traslado desde Brooklyn. Con esa organización permaneció 21 años y fue parte de hitos como la primera transmisión en español de la Serie Mundial en 1959 y del Juego de Estrellas en 1961.
En un mensaje público, los Los Angeles Dodgers destacaron su papel fundacional en la narración en español dentro de la liga, al señalar que en 1958 se convirtió en el primer narrador en español de tiempo completo en Grandes Ligas.
El siguiente capítulo de su carrera comenzó en 1961, cuando fue contratado por la franquicia de expansión Houston Colt .45s, que debutó en 1962 y más tarde se convirtió en los Houston Astros en 1965, con el traslado al Astrodome. Cárdenas trabajó ahí durante 14 temporadas y consolidó una audiencia hispana clave para la organización.
Tras su muerte, el equipo recordó su influencia con un mensaje en redes sociales en el que lo definió como “una verdadera leyenda y pionero de la radiodifusión”, además de subrayar su impacto en la comunidad hispana de Houston.
En 1975 regresó a su natal Nicaragua, aunque volvió a las Grandes Ligas en 1981 para convertirse en el primer narrador en español de los Texas Rangers, de acuerdo con el exejecutivo John Blake.
Un año después inició una segunda etapa con los Dodgers, que se extendió casi dos décadas a partir de 1982. También regresó a Houston y en 2008 participó en la primera narración televisiva en español de partidos de los Astros.
Fuera de la cabina, escribió para el portal en español del equipo y para el periódico nicaragüense La Prensa tras su retiro. Además, narró eventos deportivos relevantes como la pelea entre Muhammad Ali y Jimmy Ellis en 1971 en el Astrodome.
Su legado fue reconocido con múltiples distinciones: su ingreso al Salón de la Fama del Béisbol de Nicaragua en 2000, al ala de narradores del Museo de la Herencia Hispana en 2002 y al Astros Baseball Media Wall of Honor en 2013.