La posibilidad de inscribir por primera vez el nombre de Cadillac en la zona de puntos de la Fórmula 1 se desvaneció después del Gran Premio de Mónaco. Cuando parecía que la escudería debutante había conseguido un resultado histórico, una sanción de 10 segundos modificó la clasificación y dejó al equipo sin recompensa.
Sergio Pérez había llevado el monoplaza hasta la décima posición en las calles de Montecarlo, un lugar suficiente para otorgar el primer punto de la joven estructura dentro del campeonato. Sin embargo, el castigo aplicado tras la competencia provocó que el mexicano descendiera cinco lugares y terminara oficialmente en el puesto 15.
La pérdida del resultado tuvo un significado especial para el equipo. El propio piloto reconoció que la oportunidad era relevante para una escudería que busca abrirse camino en la máxima categoría. “Creo que hubiese sido un logro increíble para el equipo. Fue una carrera muy complicada, sobre todo por las vibraciones; en algunos momentos pensamos en abandonar porque era muy difícil, pero no nos rendimos, seguimos presionando, mantuvimos la cabeza baja y la carrera nos brindó otra oportunidad de luchar por estar lo más arriba posible”.
El desenlace adquiere mayor dimensión al considerar las dificultades que enfrentó Cadillac durante la prueba. Pérez explicó que las vibraciones del coche llegaron a poner en duda la continuidad del equipo en carrera, aunque finalmente optaron por mantenerse en pista.
En medio de ese escenario, el mexicano logró recuperarse tras una resalida complicada y avanzó posiciones en las primeras vueltas. “Después de una mala resalida, completé una primera vuelta impresionante, adelanté a muchos coches y al final terminamos en la décima posición”.
Ese esfuerzo terminó sin reflejo en la clasificación final. La sanción eliminó la posibilidad de sumar y dejó pendiente el estreno de Cadillac en el marcador del campeonato. “Fue una lástima la penalización, ya que no nos benefició la resalida; pero así son las cosas. Lo que para nada le quita méritos al resultado de hoy”, declaró Pérez al término de la competencia en Montecarlo.
El mexicano, ganador del Gran Premio de Mónaco hace cuatro años y poseedor de seis victorias y 39 podios en Fórmula 1, abandonó el Principado sin puntos, mientras Cadillac vio escapar una marca que parecía estar al alcance.