Antes de que Brasil enfrentara a Marruecos y Escocia se preparara para medirse a Haití, las calles de Estados Unidos ya experimentaban una de las postales más características de una Copa del Mundo: la invasión de aficionados que transforman ciudades enteras en extensiones de las tribunas.
Nueva York fue uno de los primeros escenarios. A horas del debut brasileño en el Mundial 2026, miles de seguidores de la Canarinha ocuparon Times Square, donde el amarillo de las camisetas desplazó casi cualquier otro color. Banderas, botargas, tambores y cánticos dominaron el paisaje urbano de uno de los puntos más concurridos y reconocibles del planeta.
Los videos difundidos en redes sociales mostraron una celebración continua que convirtió el corazón de Manhattan en una escena que recordaba al carnaval brasileño. Aunque el encuentro ante Marruecos se disputaría en Nueva Jersey, la movilización de aficionados alcanzó ambos estados, unidos por la misma expectativa ante el estreno del único pentacampeón mundial.
A cientos de kilómetros de distancia, Boston vivía una historia distinta, pero igual de llamativa. Los aficionados escoceses comenzaron a hacerse notar desde su llegada a la ciudad. Muchos arribaron por barco mientras cantaban una versión adaptada de “Freed from Desire”, acompañada por el coro: “Escocia está encendida, tu defensa está aterrada”.
La celebración continuó tierra adentro. En medio del ambiente festivo, los seguidores europeos lograron involucrar a algunos de los policías encargados de la seguridad. Uno de los agentes aceptó ponerse la camiseta de Escocia, provocando una reacción inmediata de euforia entre los aficionados.
La interacción no terminó ahí. Otro uniformado fue invitado a participar en una dinámica con balón junto a los seguidores escoceses y terminó demostrando su habilidad para controlar el esférico ante la mirada de los asistentes.
Las gaitas, uno de los símbolos más reconocibles de Escocia, acompañaron la jornada durante los festejos previos al partido contra Haití. Con música, cantos y una masiva presencia en las calles, las dos aficiones dejaron una de las imágenes más llamativas de las horas previas a sus respectivos debuts en el Mundial 2026.