Lo que comenzó como una escena llamativa durante las celebraciones de la afición mexicana tras la victoria de la Selección Nacional sobre Sudáfrica terminó convirtiéndose en un fenómeno que ya rebasa las fronteras del país.
Merlín, el pato que apareció con la camiseta verde del Tri durante los festejos en el Ángel de la Independencia, ha alcanzado una notoriedad que ahora se refleja incluso fuera de México. Su imagen ya es asociada con artículos relacionados con el Mundial 2026 en otros países.
La historia comenzó después del triunfo mexicano por 2-0. Mientras miles de aficionados celebraban en la capital del país, un pato acompañaba a Carla Gómez y a su hijo Christian, vendedores de agua y refrescos. La presencia del ave entre la multitud llamó la atención de asistentes y usuarios de redes sociales, donde las imágenes se propagaron rápidamente.
La viralidad transformó a Merlín en una figura reconocida entre los seguidores del torneo. Desde entonces, sus dueños han participado en entrevistas para medios nacionales, internacionales y agencias informativas, mientras que decenas de personas buscan fotografiarse con el animal, que suele interactuar con quienes se le acercan.
El alcance del personaje quedó evidenciado recientemente con la difusión de un video compartido en X por la usuaria @mimicorrea. En las imágenes se observa una tienda en Vancouver, Canadá, donde se comercializan figuras de patos vestidos con camisetas de las selecciones participantes en la Copa del Mundo. La publicación relacionó estos productos con la popularidad internacional que adquirió Merlín tras hacerse viral.
La repercusión también llegó a las cuentas oficiales de la Selección Mexicana. En la antesala del encuentro frente a Corea del Sur, el combinado nacional publicó una imagen de un pato sobrevolando el Estadio Guadalajara con el número 12 y la palabra “Juntos”.
El mensaje difundido por la cuenta de X de @miseleccionmx señaló: “Desde la grada, desde casa o desde donde estés, tu apoyo es Incondicional y Merlín lo sabe”.
A pocas semanas de haber aparecido entre los festejos de los aficionados, Merlín pasó de ser un acompañante inesperado en una celebración futbolística a convertirse en una de las imágenes más reconocibles alrededor del Mundial 2026.