La primera noche de México en el Mundial 2026 no solo dejó tres puntos. También expuso el peso que tuvo el escenario sobre algunos integrantes del equipo nacional, algo que Javier Aguirre identificó al término del triunfo 2-0 frente a Sudáfrica.
Después de la presentación en un Estadio Azteca repleto para la inauguración de la Copa del Mundo, el seleccionador mexicano reveló que tres futbolistas terminaron con calambres, una situación que no se había presentado durante los 25 partidos previos de su gestión.
Para el técnico, la explicación estuvo lejos de lo físico. El contexto, la presión del debut y la magnitud del evento tuvieron un efecto evidente sobre parte de la plantilla. Según explicó, algunos jugadores resintieron el entorno durante varios pasajes del encuentro, aunque con el paso de los minutos lograron asentarse mediante la posesión del balón.
La actuación mexicana, sin embargo, abrió otro frente de debate. Pese al triunfo, la diferencia de dos goles generó cuestionamientos sobre la falta de contundencia frente al arco sudafricano y alimentó comentarios desde el equipo rival.
Uno de ellos llegó desde Hugo Broos. El entrenador de Sudáfrica aseguró que México mostró desesperación durante diversos momentos del compromiso. La declaración encontró respuesta inmediata de Aguirre, quien rechazó el análisis y defendió la superioridad mostrada por su equipo.
“No tenían posesión. Tiraron una vez a puerta. Imagínate si nosotros no hubiéramos estado desesperados, les metemos cinco. Absolutamente no estoy de acuerdo con lo que dijo; México tendría que haber ganado 4-0 para evitar comentarios”, declaró.
La insistencia sobre las oportunidades desperdiciadas también llevó al entrenador a referirse a la reacción de algunos aficionados. Aguirre sostuvo que el público tiene derecho a manifestarse, aunque consideró que una victoria más amplia habría cambiado la conversación posterior al encuentro.
Durante su balance del partido, el seleccionador reconoció que el funcionamiento no fue el ideal en la primera mitad, pese a que observó una diferencia futbolística superior a la reflejada en el marcador. También señaló que el segundo gol y la expulsión de un jugador sudafricano modificaron el ritmo del cierre del encuentro.
Con todo, el balance final para el cuerpo técnico fue positivo: México abrió su participación mundialista con una victoria, dejó atrás la tensión del debut y sumó los primeros tres puntos del torneo, aunque con la sensación de que el marcador pudo ser mucho más amplio.