La noche en el Estadio Azteca dejó dos capítulos inéditos para el futbol mexicano. Mientras la Selección Nacional aseguró su lugar en los Dieciseisavos de Final con una contundente victoria de 3-0 sobre Chequia, Guillermo Ochoa escribió una nueva página en la historia al convertirse en el primer jugador mexicano que forma parte de seis Copas del Mundo.
El resultado permitió al equipo de Javier Aguirre cerrar la fase de grupos con tres triunfos en tres partidos, una marca que el Tricolor jamás había conseguido en una Copa del Mundo.
Sin embargo, el camino hacia la goleada estuvo lejos de ser sencillo. Durante la primera mitad, México ofreció su actuación más irregular del torneo. La selección checa encontró espacios y generó la oportunidad más peligrosa con un remate de Visinsky que pasó muy cerca del arco. Del otro lado, las llegadas mexicanas fueron escasas y no lograron modificar el marcador antes del descanso.
Todo cambió tras el regreso de los vestidores.Al minuto 55, una jugada construida por Luis Romo terminó en los pies de Mateo Chávez, quien resolvió la acción con una definición cruzada para abrir el encuentro. El gol modificó por completo el desarrollo del partido y dio paso a la mejor versión del conjunto nacional.
Seis minutos después llegó el segundo golpe. Tras una acción ofensiva iniciada por Morita y una falla defensiva dentro del área, Julián Quiñones apareció para empujar el balón al fondo de la portería y firmar su segunda anotación en la presente Copa del Mundo.
Cuando el partido entraba en su recta final, Álvaro Fidalgo se sumó a la celebración con el tercer tanto de la noche en tiempo agregado.
La victoria ya estaba asegurada cuando el Azteca vivió otro momento especial. Al minuto 78, Guillermo Ochoa ingresó al terreno de juego en sustitución de Raúl “Tala” Rangel. Con ese cambio, el guardameta de casi 41 años alcanzó una cifra inédita para un futbolista mexicano: formar parte de seis Mundiales de categoría mayor.
La emoción acompañó al arquero al término del encuentro. Entre muestras de afecto de la afición, abrazos familiares y el reconocimiento de sus compañeros, Ochoa agradeció a quienes lo acompañaron durante su carrera. “Creo que gracias a ellos pude llegar a este sprint final, estos momentos de perseverancia, de sacrificio y con el empuje de ellos lo logré. Sin su aliento no hubiera sido posible”, expresó.
México avanzó con paso perfecto. Ochoa hizo historia. Y el próximo 30 de junio, en el Estadio Azteca, el Tricolor disputará los Dieciseisavos de Final.