El Grupo F del Mundial quedó bajo control de Países Bajos después de una jornada en la que la diferencia de goles resultó determinante en Houston, donde el 5-1 sobre Suecia reconfiguró la parte alta de la clasificación con cuatro puntos para la selección neerlandesa, a la espera del duelo entre Japón y Túnez.
El golpe definitivo se concentró en la segunda mitad. Apenas iniciado el complemento, al minuto 47, Denzel Dumfries desbordó por derecha y colocó un servicio a segundo poste que permitió a Cody Gakpo empujar el balón para el 3-0. La secuencia se repitió con mayor contundencia al 54’, cuando el atacante del Liverpool superó en el área a la defensa y firmó su segunda anotación para el 4-0.
Antes de ese tramo, el dominio neerlandés ya se había construido con eficacia en los primeros minutos del encuentro. Al 5’, Gakpo inició una transición por izquierda que terminó en asistencia para Brian Brobbey, quien definió dentro del área para abrir el marcador. El 2-0 llegó al 17’, nuevamente con intervención de Dumfries desde la banda derecha, con otro envío raso que Brobbey convirtió en gol.
El ritmo del partido se modificó tras la pausa de hidratación, momento en el que Suecia logró adelantarse en el terreno y generar aproximaciones. Incluso al minuto 45, una anotación de Gustaf Lagerbielke fue anulada por fuera de lugar, en una de las pocas acciones de riesgo antes del descanso.
La reacción sueca se concretó al 59’, cuando Alexander Isak condujo una acción desde el centro del campo y habilitó a Anthony Elanga, quien resolvió de forma cruzada para el 4-1. Ese tanto no modificó el control del encuentro. El cierre del marcador llegó al 89’, cuando Crysencio Summerville ejecutó un disparo desde la frontal que significó el 5-1 definitivo.
En el desarrollo del partido también quedó registrado el aporte de Dumfries como generador de dos asistencias, mientras que el equipo dirigido por Ronald Koeman utilizó a Brobbey como única variante respecto al duelo anterior ante Japón.
Del lado sueco, el equipo conducido por Graham Potter no logró capitalizar sus aproximaciones iniciales pese a haber iniciado el torneo con una victoria por 5-1 sobre Túnez, y terminó cediendo en eficacia frente al arco rival.