La última fecha de la Premier League dejó una escena marcada por las despedidas en el Etihad Stadium, donde el Manchester City rindió homenaje a Pep Guardiola, además de reconocer la trayectoria de Bernardo Silva y John Stones, quienes disputaron su encuentro final con el club inglés.
Aunque el duelo frente al Aston Villa no tenía impacto en la clasificación, el ambiente en el estadio estuvo enfocado en despedir a varias de las figuras que marcaron una de las etapas más exitosas de la institución.
La atención principal se concentró en Guardiola, quien cerró una década al frente del City. Antes del inicio del partido, un enorme tifo cubrió parte de las gradas con mensajes dedicados al técnico español: “10 años con Pep”, “Cambió el juego”, “Hizo historia” y “City forever”. El entrenador ingresó al terreno de juego entre aplausos de los aficionados que llenaron el estadio.
El estratega también protagonizó un momento especial junto a Unai Emery, técnico del Aston Villa y reciente campeón de la Liga Europa. Ambos se saludaron de manera afectuosa en la cancha y Guardiola le entregó un obsequio como recuerdo de los enfrentamientos entre ambos clubes.
Como parte de los reconocimientos, el Manchester City inauguró una nueva grada en el sector norte del estadio con capacidad para siete mil aficionados adicionales. La tribuna fue nombrada “Pep Guardiola Stand”, en honor al entrenador que condujo al club a la etapa más exitosa de su historia.
Durante sus diez temporadas, Guardiola conquistó seis títulos de Premier League, una Liga de Campeones, tres Copas de Inglaterra, cinco Copas de la Liga, dos Community Shield, una Supercopa de Europa, un Mundial de Clubes y una Copa Mundial de Clubes de la FIFA.
La jornada también sirvió para despedir a Bernardo Silva y John Stones, piezas importantes en el proyecto deportivo del técnico español. Ambos aparecieron en el campo separados del resto del plantel y acompañados de sus hijos. El mediocampista portugués se mostró especialmente emocionado mientras recibía el reconocimiento de la afición.
Stones permaneció junto a Guardiola durante toda la etapa del entrenador en Manchester, mientras que Bernardo Silva defendió la camiseta del City durante nueve años.