A tres días de una evaluación programada en su campamento de novatos, los Baltimore Ravens decidieron asegurar al quarterback Diego Pavia, un jugador de 24 años con raíces mexicanas que llega procedente de Vanderbilt.
El mariscal, nacido en Albuquerque, Estados Unidos, e hijo de padre mexicano, llega a la NFL con una particularidad: es el primer finalista del Trofeo Heisman en 12 años que no fue seleccionado durante el draft. Pese a ese antecedente, Baltimore optó por incorporarlo antes de su prueba formal.
Durante su última temporada en la Football Bowl Subdivision (FBS), Pavia registró cifras destacadas que lo colocaron entre los más productivos del circuito universitario. Promedió 334.8 yardas totales por partido, lo que le permitió ubicarse en el segundo lugar general en ese rubro. Además, fue pieza clave para que Vanderbilt alcanzara un récord histórico de 10 victorias y 3 derrotas.
Su rendimiento incluyó 29 pases de anotación y 10 touchdowns por la vía terrestre. Ese desempeño le valió ser incluido en el primer equipo All-American, además de recibir el Premio Johnny Unitas Golden Arm, reconocimiento otorgado al mejor quarterback de último año en el futbol americano colegial. La franquicia también incorporó en la misma posición a Joe Fagnano, procedente de Connecticut, lo que anticipa una competencia directa entre ambos por un lugar en el roster definitivo.
En la estructura actual del equipo, el puesto titular pertenece a Lamar Jackson, mientras que Tyler Huntley se mantiene como suplente. La llegada de nuevos elementos refuerza la profundidad en la posición de quarterback de cara a la próxima temporada.
La contratación de Pavia representa una apuesta por un perfil que, pese a no haber sido elegido en el draft, mostró consistencia y liderazgo en el futbol universitario, atributos que ahora buscará trasladar al nivel profesional