La delegación mexicana integrada por corredores rarámuris y mixtecos logró una actuación histórica en la edición 23 del Maratón de la Muralla China, una de las pruebas de resistencia más complejas del circuito internacional. Los representantes nacionales sumaron cinco medallas: dos de oro, dos de plata y una de bronce en las distancias de 21 y 42 kilómetros.
El recorrido obligó a los participantes a superar más de cinco mil escalones entre ascensos y descensos sobre la histórica construcción asiática. Pese a la exigencia física del trayecto, todos los integrantes mexicanos consiguieron subir al podio.
Uno de los resultados más destacados llegó en la prueba de 42 kilómetros, donde Antonio Ramírez Hernández se quedó con la medalla de oro. El atleta rarámuri, originario de la Sierra Tarahumara, compitió con calzado especial debido a las condiciones del pavimento, a diferencia de las competencias en su comunidad donde acostumbra correr con huaraches.
En la rama femenil de 21 kilómetros, las corredoras mixtecas Miriam Morales Hernández y Balbina Morales consiguieron el primero y segundo lugar, respectivamente. Miriam, de 20 años, además estableció una nueva marca en su categoría al registrar un tiempo histórico durante la competencia.
La cosecha mexicana también incluyó la medalla de bronce obtenida por Sabina Martínez en los 42 kilómetros, resultado con el que los atletas indígenas nacionales mantuvieron presencia en las principales posiciones del evento.
Mario Ramírez completó la participación mexicana con la medalla de plata en la categoría varonil de 21 kilómetros. El corredor rarámuri explicó que la resistencia física de su comunidad tiene relación con las actividades que realizaban sus antepasados, quienes recorrían largas distancias en zonas montañosas durante jornadas de caza.
La representación mexicana estuvo conformada por Antonio Ramírez, Mario Ramírez y Sabina Martínez, integrantes de la comunidad rarámuri, además de Miriam Morales y Balbina Morales, representantes de la comunidad mixteca de Oaxaca.