El dominio de Jon Rahm quedó sellado en el LIV Golf México tras firmar una actuación que no dejó espacio a la incertidumbre. Con una tarjeta acumulada de -21, el golfista vasco no solo se adjudicó el campeonato, sino que también estableció un récord del circuito en 72 hoyos, asegurando además una bolsa de 3.4 millones de dólares y su segundo triunfo de la temporada.
Desde el arranque en el Club de Golf Chapultepec, Rahm tomó el control del torneo con una estrategia constante y sin errores. La jornada decisiva incluyó un eagle en el hoyo 3 y cinco birdies que consolidaron su ventaja. El rendimiento del español dejó sin margen de reacción a sus perseguidores, entre ellos David Puig, quien finalizó en la segunda posición a seis golpes del líder, sin lograr reducir la distancia en ningún momento clave del cierre.
Tras la victoria, Rahm explicó la clave de su desempeño: “Trabajé para siempre estar en posición al green. Sabía que fue bueno, pero no a qué punto”. El español también destacó la influencia del público durante el torneo, al señalar: “Con el público me han querido mucho y me han apoyado”.
El triunfo se produce apenas una semana después de su participación en Augusta, un resultado que aún permanece en su análisis personal. Rahm reconoció la exigencia que mantiene sobre su rendimiento: “Ese mal torneo, siendo un Major, me preocupa”. A pesar de la victoria, el español dejó claro que su enfoque sigue centrado en la regularidad a lo largo de la temporada.
En el plano latinoamericano, la competencia dejó actuaciones discretas. Carlos Ortiz concluyó en la posición 17 con -7, alternando momentos positivos con errores que limitaron su avance. Por su parte, Abraham Ancer terminó en el lugar 22, lejos de la disputa por los primeros puestos.
El defensor del título, Joaquín Niemann, tampoco logró involucrarse en la pelea por el campeonato y finalizó a 19 golpes del líder, fuera de cualquier posibilidad real de retener el trofeo. En la competencia por equipos, Legion XIII dominó con claridad al firmar un acumulado de -45, superando sin dificultades a Fireballs y Southern Gards, que observaron a distancia el cierre del torneo.
Una de las historias destacadas del evento fue la del mexicano Luis Carrera, quien ingresó como reserva tras la baja de Bryson DeChambeau. Aunque su participación no modificó la clasificación general, el jugador valoró la experiencia: “Cumplí un sueño, pude jugar ante mi gente… me voy muy ilusionado de seguir trabajando y volver el año que viene, pero ya no como reserva”.
El torneo concluyó sin sobresaltos en la cima. La actuación de Rahm confirmó su momento competitivo y dejó claro que, cuando el español impone su ritmo, el resto del campo queda relegado a disputar posiciones secundarias.